Dirección de arte con criterio editorial
Cada encargo arranca con una fase de investigación visual: referencias, materiales, contexto del proyecto. Así las decisiones estéticas responden a una narrativa concreta y no a una tendencia pasajera.
Estudio de dirección de arte en Madrid especializado en proyectos editoriales, identidades de marca y cartelería cultural. Cada encargo se aborda con un proceso de investigación visual que parte del contexto del proyecto, sus materiales y su público, para llegar a sistemas gráficos con criterio propio. Trabajo con pequeñas editoriales, estudios de arquitectura y espacios independientes que necesitan una imagen coherente, artesanal y con narrativa.
Cada encargo arranca con una fase de investigación visual: referencias, materiales, contexto del proyecto. Así las decisiones estéticas responden a una narrativa concreta y no a una tendencia pasajera.
Diseño identidades y retículas pensadas para crecer: de una cubierta de libro a una campaña completa. La coherencia se mantiene porque cada pieza nace de las mismas reglas tipográficas y cromáticas.
La experimentación tipográfica tiene sentido cuando el texto sigue siendo legible. Trabajo con familias geométricas y gestos manuales que aportan carácter sin sacrificar la función comunicativa.
Para proyectos de arquitectura y espacios culturales, coordino la sesión fotográfica desde el encuadre hasta la postproducción. La imagen final documenta la obra con luz natural y respeta la materialidad del espacio.
El trabajo con pequeños sellos y firmas de arquitectura se basa en una comunicación directa. Revisamos maquetas, probamos papeles y ajustamos detalles juntos, sin intermediarios que diluyan la intención del proyecto.
Cada entrega incluye archivos preparados para imprenta o soporte digital, con las especificaciones de color y formato documentadas. El resultado llega a la calle, a la librería o a la sala de exposiciones sin sorpresas técnicas.
Cada encargo sigue un recorrido parecido: primero escucho, después investigo y solo entonces empiezo a dibujar. Así se evitan sorpresas y el resultado responde a lo que de verdad necesita el proyecto.
Empezamos con una conversación sobre el encargo: qué se quiere comunicar, a quién se dirige y con qué materiales o plazos se cuenta. También reviso referencias previas del estudio o la editorial para entender su lenguaje actual.
Reúno referencias del sector, archivo gráfico y material de campo: tipografías existentes, cartelería de la zona, texturas de papel o paletas que funcionan en el contexto real. Esta fase define el tono antes de tocar el ordenador.
Propongo dos o tres caminos visuales en formato de boceto y maqueta rápida. Se discuten juntos, se descartan opciones y se elige una dirección con criterios claros, no por gusto superficial.
Con la dirección aprobada, construyo la retícula, la tipografía, la paleta y las piezas clave. Para una identidad pueden ser cubiertas y papelería; para cartelería, el cartel principal y sus adaptaciones.
Presento el material en contexto real: impreso, en fachada o en pantalla. Ajustamos detalles de espaciado, color y legibilidad hasta que la pieza funciona sola, sin necesidad de explicarla.
Entrego los archivos finales ordenados por carpetas, con las fuentes, los originales y una guía breve de uso. También dejo una nota con recomendaciones para futuras aplicaciones del sistema.