Aquí encontrarás guías breves, criterios de trabajo y respuestas a las preguntas más frecuentes sobre cómo encargar una identidad visual, una pieza editorial o una dirección de arte. El objetivo es que llegues a la conversación inicial con las ideas claras y sepamos por dónde empezar.
Si tienes un encargo editorial, una identidad de marca o una campaña cultural entre manos, escríbeme y hablamos del alcance, los plazos y el presupuesto sin compromiso.
Avinguda Adam, 757, Entre suelo 8º, 34140, Las Feliciano Baja
Lunes a viernes, de 9:30 a 14:00 y de 16:00 a 19:30. Sábados con cita previa para revisiones de maquetas y pruebas de color.
Dudas habituales de editoriales, estudios y espacios culturales antes de empezar un proyecto de dirección de arte.
Normalmente con un correo breve donde cuentas qué necesitas: una identidad, una cubierta, un cartel o una dirección de arte completa. A partir de ahí agendo una llamada para entender el contexto del proyecto, los plazos y el presupuesto orientativo. Si encaja, preparo una propuesta con el alcance, las fases y las entregas.
Sí, es el perfil con el que más colaboro. Editoriales independientes, estudios de arquitectura y espacios culturales que necesitan una mirada externa para sus publicaciones o su imagen. No hace falta un equipo grande: el trabajo se organiza para que tú recibas piezas listas para imprimir o publicar.
Depende del encargo, pero suelo cubrir la investigación visual, la propuesta conceptual, los bocetos, el desarrollo de la pieza final y la preparación de archivos para producción. En proyectos de identidad añado un pequeño manual de uso con la paleta, la tipografía y ejemplos aplicados.
Claro. Trabajo por fases y en cada una recibes una revisión clara: primero la dirección conceptual, luego los bocetos y finalmente la pieza cerrada. Así puedes intervenir cuando toca y no al final, que es donde los cambios cuestan más.
Al entregar el proyecto firmamos una cesión de derechos para el uso acordado: impresión, publicación o difusión del encargo concreto. Si más adelante quieres usar la pieza para otro fin, lo hablamos y ajustamos las condiciones. Todo queda por escrito y sin letra pequeña.
Una cubierta o un cartel puede estar listo en tres o cuatro semanas. Una identidad completa o una dirección de arte para una publicación anual necesita más margen, entre seis y ocho semanas. Siempre confirmo el calendario antes de empezar para que no haya sorpresas.
¿Tienes otra duda? Escríbeme a info@sethdaniels.com o consulta las condiciones de colaboración.
Antes de empezar un proyecto conviene dejar claros algunos puntos sobre cómo trabajo, qué incluye cada fase y qué se espera de la colaboración. Estas notas evitan malentendidos y ayudan a que el proceso sea transparente desde la primera conversación.
El trabajo cubre la investigación visual, la definición del concepto, los bocetos y las piezas finales. Cada encargo se documenta con su razonamiento estético para que las decisiones sean comprensibles y defendibles ante el equipo del cliente.
Al entregar el proyecto, el cliente recibe los archivos finales en formato editable y listos para producción. Los bocetos intermedios y las pruebas de proceso se comparten durante el desarrollo, pero no forman parte de la entrega final salvo que se acuerde lo contrario.
Cada fase incluye dos rondas de ajustes razonables sobre las piezas presentadas. Los cambios que alteren el concepto aprobado o que lleguen después de la validación final se presupuestan aparte, con un desglose claro antes de empezar.
La licencia cubre el uso previsto en el encargo: impresión, web o campaña concreta. Si más adelante el cliente quiere ampliar el uso a otros soportes o territorios, se puede negociar una extensión sin necesidad de rediseñar el sistema.
Los tiempos se fijan al inicio y se revisan en cada hito. Prefiero avisar con antelación si un plazo se complica antes que entregar algo a medias. La comunicación suele ser por correo, con reuniones puntuales cuando el proyecto lo requiere.
El trabajo con editoriales y estudios implica a veces proyectos que aún no son públicos. Toda la información compartida durante el proceso se trata con discreción, y puedo firmar un acuerdo de confidencialidad si el cliente lo necesita.