Esta sección reúne proyectos documentados de principio a fin: el encargo inicial, las decisiones de dirección de arte, los tanteos tipográficos y las piezas finales. Cada caso explica el contexto del cliente y el razonamiento estético, sin cifras de impacto ni promesas de resultados. Si trabajas con una editorial, un estudio de arquitectura o un espacio cultural, aquí puedes ver cómo afronto problemas visuales concretos.
Comentarios de editores, arquitectos y responsables de salas que han confiado en mi dirección de arte para sus proyectos.
Notas de campo
Cada encargo deja una conversación larga, decisiones de última hora y una pieza que al final se defiende sola. Estas son las voces de editores, programadores de ciclo y estudios que confiaron en el proceso.
El sistema de cubiertas que diseñó Seth dio coherencia a un catálogo que hasta entonces se sentía disperso. Los libreros reconocen la colección a distancia y eso, para una editorial pequeña, es un cambio tangible en el día a día.
Los carteles funcionaron en la calle y también en el programa de mano. El público comentaba la gráfica antes de entrar a la sala, algo que no habíamos conseguido con las piezas anteriores. Se notó el trabajo de investigación visual detrás.
La dirección de arte ordenó nuestra comunicación visual sin volverla fría. La memoria anual que diseñó Seth se ha convertido en nuestra mejor tarjeta de presentación ante clientes nuevos; las imágenes respiran y el texto acompaña sin estorbar.
Encargamos la identidad de una exposición colectiva y Seth resolvió en una semana lo que otros alargaban un mes. La retícula que propuso se adaptó a salas, redes y catálogo sin perder fuerza. Volveremos a contar con él para la próxima muestra.
Buscábamos una tipografía experimental que no sacrificara la legibilidad. Seth entendió el límite del papel y de la imprenta, y el resultado mantiene la energía del fanzine con una estructura que aguanta la lectura completa. El número se agotó en dos ferias.
Cada proyecto que publico en los case studies incluye el proceso completo: la conversación inicial, los bocetos descartados y las decisiones tipográficas que se tomaron a mitad de camino. Así se entiende cómo trabajo antes de escribir un correo.
No publico solo la pieza final. Cada caso incluye las pruebas de color, las versiones de retícula y las correcciones que surgieron con el cliente. Ese material muestra cómo pienso cuando un encargo se complica.
Una identidad para una editorial de poesía no se resuelve igual que la cartelería de un ciclo de cine. En los case studies explico el punto de partida de cada proyecto: qué necesitaba el cliente, qué limitaciones había y por qué se eligió ese camino.
Detrás de cada paleta y cada elección tipográfica hay un argumento. En lugar de mostrar solo el resultado, describo las alternativas que se probaron y el motivo por el que se descartaron. Así el trabajo deja de ser un misterio.
No voy a decir que un cartel multiplicó las visitas a una galería ni que una identidad aumentó las ventas de una editorial. Lo que puedo mostrar es el encargo, las piezas entregadas y cómo se resolvió cada problema visual.
La mayoría de mis encargos llegan de editoriales independientes, estudios de arquitectura y espacios culturales. Conozco sus ritmos, sus presupuestos y la necesidad de que el diseño conviva con procesos artesanales de producción.
Cada proyecto publicado se suma a un archivo que documenta cómo evoluciona mi manera de trabajar. Si quieres ver el tipo de encargos que he acompañado, puedes revisar el índice del porfolio o escribirme directamente para pedir referencias más cercanas a tu sector.